Mujer que sujeta con ambas manos la parte delantera del pie dolorida, el dedo gordo está rígido

El hallux rigidus es la artrosis de la articulación metatarsofalángica del dedo gordo. El cartílago se desgasta, en el borde articular se forman espolones óseos y el dedo se levanta cada vez peor. Lo que ayuda depende del grado: al principio, suela rígida, plantillas y fisioterapia; en grados I y II, cirugía que conserva la articulación; en grados III y IV, artrodesis. No es un juanete (hallux valgus), en el que el dedo se desvía pero sigue móvil.

¿Qué es el hallux rigidus?

El término viene del latín y significa dedo gordo rígido. Se refiere al desgaste de la articulación de la base del dedo gordo, allí donde el dedo se une al metatarso. Esta articulación soporta el despegue del pie en cada paso, y justamente ese movimiento se vuelve doloroso y limitado con la artrosis.

Es la artrosis más frecuente del pie. Afecta a alrededor del 2,5% de las personas mayores de 50 años, y la mayoría enferma entre los 40 y los 50 años. A diferencia del hallux valgus, en el que 9 de cada 10 personas operadas son mujeres, aquí también se ven afectados muchos hombres: por cada dos mujeres hay aproximadamente un hombre. La fase inicial, en la que la articulación ya empieza a ponerse rígida, se llama también hallux limitus.

¿Qué diferencia hay entre hallux rigidus y hallux valgus (juanete)?

Ambos afectan al dedo gordo y ambos aparecen en las mismas personas, pero son dos enfermedades distintas. Por cada siete casos de juanete hay aproximadamente un caso de artrosis del dedo gordo.

Hallux rigidus Hallux valgus (juanete)
Problema principal la articulación se vuelve rígida y duele el dedo está torcido respecto al borde interno del pie
Dónde molesta espolón óseo en el dorso del pie juanete en el borde interno del pie
Desviación por lo general, ninguna sí, el dedo se desvía
Movilidad limitada, sobre todo hacia arriba casi siempre conservada
Causa desgaste del cartílago (artrosis) pie plano transverso (antepié ensanchado), tracción de los tendones, herencia
Vista desde arriba de los dos pies descalzos sobre una alfombra clara, la mano palpa el dedo gordo

¿Cómo sé si tengo un hallux rigidus?

Lo típico es un dolor punzante al despegar el pie del suelo: al subir escaleras, al caminar deprisa, al ponerse de puntillas. La articulación suele estar hinchada y enrojecida. Si se presiona con el dedo sobre la parte superior de la articulación, se nota un bulto duro, el espolón óseo. Y si se intenta levantar el dedo gordo con la mano, se comprueba que no llega lejos y que al final duele.

En el día a día llaman la atención sobre todo dos señales. La primera, el calzado: el bulto presiona contra la parte superior del zapato, y los zapatos de empeine rígido se vuelven incómodos. La segunda, la forma de caminar: muchas personas, sin darse cuenta, apoyan más el borde externo del pie para no doblar la articulación. Eso descarga el dedo, pero sobrecarga los dedos vecinos y el metatarso, que también pueden acabar doliendo. Quien note estas señales debería pedir a un traumatólogo que le revise la articulación, porque en la fase inicial el tratamiento es más sencillo.

¿Qué causa el hallux rigidus?

A menudo no hay una única causa. Los desencadenantes conocidos son:

  1. Predisposición: la artrosis de la articulación del dedo gordo es más frecuente en algunas familias.
  2. Lesiones: un golpe, una patada contra la esquina de la mesa, una fractura o muchas pequeñas lesiones a lo largo de los años, por ejemplo en el deporte. Si solo está afectado un pie, eso puede apuntar a una lesión.
  3. Alteraciones de la alineación: una elevación del primer metatarsiano (metatarsus primus elevatus) o un hallux valgus ya existente.
  4. Enfermedades metabólicas y articulares: gota, diabetes, artritis reumatoide.
  5. Zapatos estrechos y duros y el sobrepeso, que sobrecargan la articulación durante años.

Lo que se puede sacar de esto: el dedo gordo rígido no es señal de haber hecho algo mal. En lo que sí se puede influir es, sobre todo, en cuánto se sigue cargando la articulación y en lo pronto que empieza el tratamiento.

¿Qué grados tiene el hallux rigidus?

Los médicos clasifican la enfermedad en grados según la movilidad y la radiografía. La clasificación más extendida se debe a los cirujanos de pie estadounidenses Coughlin y Shurnas. De forma simplificada es así:

Grado Movilidad Radiografía
I dolor solo al final del movimiento artrosis todavía no visible (hallux limitus)
II elevación y flexión limitadas espacio articular estrechado, espolones óseos visibles
III claramente limitada, roce en la articulación espacio articular muy estrechado, quistes, espolones grandes
IV 10 grados de movilidad o menos espacio articular casi desaparecido, cuerpos libres en la articulación

El grado es el dato más importante para todas las decisiones posteriores. Determina si las medidas conservadoras todavía sirven y qué operación entra en consideración. La base es una radiografía del pie en carga, es decir, de pie, en varias proyecciones. Una resonancia magnética solo hace falta, en su caso, si se planea una cirugía que conserve la articulación y hay que conocer con precisión el estado del cartílago.

¿Puede desaparecer un hallux rigidus?

No. El cartílago desgastado no vuelve a crecer y los espolones óseos no desaparecen por sí solos. Es la respuesta honesta, y aun así no es motivo de preocupación: la artrosis se puede frenar y el dolor suele poder controlarse bien durante años. Las clínicas especializadas informan de que muchas personas afectadas pasan un tiempo sorprendentemente largo sin operarse si descargan la articulación de forma constante y no le exigen grandes esfuerzos deportivos. Cuanto antes empiece el tratamiento, mejores son las posibilidades de frenar la evolución.

Mujer sentada en un sillón que sujeta su pie con ambas manos

¿Qué ayuda en el hallux rigidus sin operación?

El objetivo de todo tratamiento conservador es el mismo: reducir la carga sobre la articulación, la presión sobre los espolones y la inflamación. Lo bien que funciona cada medida depende del grado.

Medida Cuándo ayuda Dónde está su límite
Suela rígida, suela en balancín, plantilla con refuerzo rígido bajo el dedo gordo grados I a III, a diario, de forma permanente alivia el dolor al despegar el pie, no cambia nada en la articulación
Fisioterapia con tracción y movilización grados I y II, mientras la articulación todavía tenga juego con espolones fijos, solo de forma limitada
Antiinflamatorios (ibuprofeno, diclofenaco) en fases de dolor, a corto plazo no de forma continuada, por el estómago y el riñón
Infiltración de corticoides en la articulación grado II: a menudo varios meses de alivio en el grado III, efecto de aproximadamente la mitad; no es un tratamiento continuo
Ácido hialurónico o plasma rico en plaquetas (PRP) con el cartílago todavía bien conservado el efecto disminuye a medida que avanza la artrosis

La base es el calzado. Una suela rígida o una suela en balancín traslada el despegue del pie de la articulación al zapato, de modo que la articulación apenas tiene que doblarse al caminar. A ello se suma una plantilla ortopédica con un refuerzo rígido bajo el dedo gordo (extensión de Morton). Ambas cosas van juntas: una plantilla sin ayuda al despegue, o una ayuda al despegue sin plantilla, aportan bastante menos. Este tratamiento lo indica el traumatólogo o el podólogo, y lo elabora una ortopedia o el propio podólogo.

¿Qué plantillas y zapatos ayudan en el hallux rigidus?

Un buen zapato tiene la parte delantera amplia y blanda, para que el espolón no presione, y una suela firme y redondeada hacia delante que se encargue del despegue. Muchas zapatillas de senderismo y de correr ya cumplen esto de serie. A los zapatos de diario se les puede añadir en una ortopedia una suela en balancín. La rigidez necesaria depende del grado: en la fase inicial suele bastar una suela moderadamente firme; a partir del grado II tiene que ser bastante más rígida.

¿Qué ejercicios puedo hacer para el hallux rigidus?

Los ejercicios buscan dos cosas: conservar la movilidad que queda y fortalecer los músculos que guían el pie. Los fisioterapeutas trabajan con tracción (tirar suavemente del dedo), con la movilización de los sesamoideos bajo la almohadilla del dedo gordo, con el fortalecimiento del flexor largo del dedo gordo y con estiramientos de la planta del pie. Un ejercicio sencillo para hacer en casa es contraer de forma isométrica los músculos de la parte externa de la pierna (músculos peroneos), que estabilizan el pie: mantener de 7 a 10 segundos, de 5 a 7 repeticiones. Hay una regla para todos los ejercicios: mover el dedo solo dentro del rango sin dolor y no presionar nunca contra el espolón. En breve se publicará una guía propia con los ejercicios para la artrosis del dedo gordo.

¿Es bueno caminar descalzo con hallux rigidus?

Más bien no, al menos en trayectos largos y sobre suelos duros. Descalzo, el pie exige al despegar toda la flexión de la articulación, y justamente esa flexión duele con la artrosis. Por eso las clínicas especializadas aconsejan zapatos con suela estable que impidan un movimiento excesivo de la articulación. A algunas personas afectadas les resultan agradables las suelas blandas y unos pasos descalzos sobre una alfombra o el césped. No hay nada en contra mientras no duela. A partir del grado II, la suela rígida es lo habitual.

¿Cuándo se opera el hallux rigidus?

No existe ningún valor medido que obligue a operar. Lo decisivo es cuánto sufre la persona: cuando el dolor marca el día a día a pesar de la plantilla y el calzado, cuando el deporte o el trabajo exigen mucho a la articulación, o cuando la articulación ya ha llegado al grado III o IV.

Hay un punto importante, porque a menudo se pasa por alto: la cirugía que conserva la articulación tiene un margen de tiempo. Funciona en los grados I y II y, en casos seleccionados, en el grado III, siempre que se conserve más de la mitad del cartílago de la cabeza del primer metatarsiano. Quien espera mucho, a menudo solo tiene después la opción de la artrodesis. Por eso, quien note que las medidas conservadoras pierden efecto no debería aplazar la conversación con un cirujano de pie.

¿Qué operación ayuda en el hallux rigidus?

Tres técnicas cubren la mayoría de los casos. Cuál conviene depende del grado, de la edad, de lo que se le exige a la articulación y del deseo de conservar la movilidad.

Técnica Para qué grado Qué se hace Qué muestran los estudios
Queilectomía (conserva la articulación, limpieza articular) I y II, algunos III se retiran los espolones óseos y el tercio superior de la superficie articular; el cartílago se conserva y la articulación sigue siendo móvil 97% de resultados buenos o muy buenos tras una media de 9,6 años en 110 pacientes (Coughlin y Shurnas 2003); a los 8 años, el 78% (grado I) y el 74% (grado II) sin dolor, ninguna reintervención (Waizy 2010)
Artrodesis (fusión de la articulación) III y IV se retiran las superficies articulares y los dos huesos se unen con tornillos o placas, en un ángulo de 15 a 40 grados hacia arriba sin dolor de forma fiable; tras la consolidación es posible hacer todo tipo de deporte, pero ya no llevar tacones altos
Prótesis (parcial o total) III y IV, si se desea movilidad la superficie articular se sustituye por un implante tasa de complicaciones del 26,3% frente al 23,1% con la artrodesis, reintervenciones 11% frente a 3,9% (Stevens et al. 2017); prótesis totales aflojadas en más del 35% a los dos años, las parciales aguantan mejor

La queilectomía es la vía estándar en las fases iniciales, porque conserva la articulación y deja abiertas todas las demás opciones para más adelante. Su resultado se mantiene a medio plazo; la artrosis en sí sigue avanzando lentamente. Cómo es la intervención y cómo es el postoperatorio lo explica la guía sobre la queilectomía.

¿Qué pasa si no se opera un hallux rigidus?

Entonces la artrosis sigue su curso, que es distinto en cada persona. El espacio articular se estrecha, los espolones crecen y la movilidad disminuye. Para muchas personas afectadas esto es llevadero durante años, porque la suela rígida y la plantilla amortiguan el dolor al caminar. No operarse es, por tanto, una decisión legítima mientras el día a día funcione.

Conviene vigilar dos cosas. La primera, la marcha apoyando el borde externo del pie, que a la larga carga el metatarso, la rodilla y la cadera; la fisioterapia ayuda a evitarla. La segunda, el margen de tiempo para la cirugía que conserva la articulación, que se cierra a medida que avanza la artrosis. Una revisión anual con el traumatólogo muestra en qué punto está la articulación.

¿Cómo se mantiene móvil el dedo tras una operación de hallux rigidus?

Tras una cirugía que conserva la articulación, el tratamiento posterior decide cuánta movilidad queda al final. La razón está en la propia articulación: tras una intervención, la cápsula articular tiende a pegarse. Una sola semana de inmovilización ya acorta la membrana sinovial y favorece las adherencias (Akeson et al. 1987). Por eso la articulación debe moverse pronto y de forma controlada.

Los protocolos de las clínicas difieren en los detalles; los márgenes son estos: apoyo completo casi siempre de inmediato, un zapato postoperatorio de suela rígida hasta 6 semanas, retirada de los puntos a los 12 a 14 días, ejercicios en casa desde la segunda semana con unas dos sesiones de 10 minutos al día durante 6 a 8 semanas, fisioterapia desde el principio. Hasta que el día a día vuelve a ser del todo normal pueden pasar de 3 a 6 meses. Qué protocolo se aplica lo decide el especialista que le trata. Tras una artrodesis la situación es distinta: ahí la articulación debe quedar fija, y los ejercicios de movilidad de la articulación no están previstos.

Conclusión

El dedo gordo rígido es una artrosis, y la artrosis no desaparece. Pero se puede tratar en todas las fases. Quien conoce el grado tiene la hoja de ruta: en las fases iniciales, la suela rígida, la plantilla y la fisioterapia suelen funcionar durante años. La cirugía que conserva la articulación tiene un margen de tiempo que no conviene dejar pasar. Y tras cualquier operación que conserve la articulación vale lo mismo: moverla pronto y de forma controlada, para que la movilidad ganada se mantenga.

Preguntas frecuentes sobre el hallux rigidus

¿El hallux rigidus tiene cura?

No. El cartílago desgastado no vuelve a crecer. Pero la artrosis se puede tratar en todas las fases: la suela rígida, la plantilla con refuerzo rígido y la fisioterapia alivian el dolor a menudo durante años; una cirugía que conserva la articulación en los grados I y II mantiene la movilidad, y la artrodesis en los grados III y IV deja la articulación sin dolor de forma fiable.

¿A qué edad aparece el hallux rigidus?

La mayoría de las personas enferma entre los 40 y los 50 años; a partir de los 50, alrededor del 2,5% de la población está afectada. Tras una lesión, la artrosis del dedo gordo puede empezar bastante antes, incluso en adolescentes. Los hombres se ven afectados con más frecuencia que en el hallux valgus: por cada dos mujeres hay aproximadamente un hombre. Quien note dolor al despegar el pie debería consultar para que le revisen la articulación, sea cual sea su edad.

¿Qué pomada ayuda a desinflamar el dedo gordo con hallux rigidus?

Los geles antiinflamatorios con principios activos como el diclofenaco o el ibuprofeno alivian el dolor y la hinchazón en las fases agudas, y a muchas personas les sienta bien aplicar frío. En la articulación en sí, una pomada no cambia nada: el cartílago y los espolones óseos siguen ahí. Por eso la pomada es un complemento de la suela, la plantilla y la fisioterapia, no un sustituto. Quien recurra a ella con regularidad debería comentarlo con su médico.

¿Qué especialista trata el hallux rigidus?

El especialista es el traumatólogo, que explora la articulación y pide una radiografía del pie en carga. La Sociedad Española de Medicina y Cirugía del Pie y Tobillo (SEMCPT) remite a los pacientes a su médico de atención primaria y al especialista correspondiente; su web informa sobre las enfermedades del pie, pero no ofrece un buscador de médicos. Para valorar una operación conviene un cirujano de pie con experiencia en esta articulación. Las plantillas las indica el especialista y las elabora una ortopedia o un podólogo.

¿Cuánto tiempo dura la recuperación de una operación de hallux rigidus?

Tras una cirugía que conserva la articulación, la herida cicatriza en unos 12 días, el zapato postoperatorio se lleva hasta 6 semanas y hasta que el día a día vuelve a ser del todo normal pasan de 3 a 6 meses. Tras una artrodesis hay que esperar a que el hueso se haya soldado firmemente. El desarrollo exacto lo fija el especialista que le trata.


Sobre el autor: El Dr. Franz Freuler es especialista FMH en cirugía ortopédica. Es cofundador y director técnico de U-Sana Medical AG, con sede en Oberwil, cerca de Basilea.

Esta guía ofrece información general y no sustituye una exploración médica. Si una medida es adecuada en cada caso lo decide el especialista que le trata.

Fuentes

  1. Coughlin MJ, Shurnas PS. Hallux rigidus. Grading and long-term results of operative treatment. J Bone Joint Surg Am 2003;85:2072-2088. PubMed 14630834
  2. Waizy H, Czardybon MA, Stukenborg-Colsman C, Wingenfeld C, Wellmann M, Windhagen H, Frank D. Mid- and long-term results of the joint preserving therapy of hallux rigidus. Arch Orthop Trauma Surg 2010;130:165-170. PubMed 19306008
  3. Stevens J, de Bot RTAL, Hermus JPS, van Rhijn LW, Witlox AM. Clinical outcome following total joint replacement and arthrodesis for hallux rigidus: a systematic review. JBJS Rev 2017;5(11):e2. PubMed 29135720
  4. Akeson WH, Amiel D, Abel MF, Garfin SR, Woo SL. Effects of immobilization on joints. Clin Orthop Relat Res 1987;219:28-37. PubMed 3581580
  5. Sociedad Española de Medicina y Cirugía del Pie y Tobillo (SEMCPT): información para pacientes. semcpt.es
  6. Österreichische Gesellschaft für Fußchirurgie, Univ.-Doz. Dr. Wolfgang Schneider: hallux rigidus (en alemán). fussgesellschaft.at
  7. Gelenk-Klinik Gundelfingen, Dr. med. Thomas Schneider: hallux rigidus, artrosis de la articulación del dedo gordo (en alemán). gelenk-klinik.de
  8. Orthinform, información para pacientes del Berufsverband für Orthopädie und Unfallchirurgie, Dr. med. Stefan Feiler: consulta del pie, hallux rigidus (en alemán). orthinform.de
  9. ATOS Kliniken Heidelberg, Dr. med. Thomas Geyer, Dr. med. Steffen Berlet: hallux rigidus, ¿se puede evitar la artrodesis de la articulación del dedo gordo? (en alemán). news.atos-kliniken.com
  10. Schön Klinik: hallux rigidus, tratamiento (en alemán). schoen-klinik.de
  11. Meliva Gelenkzentrum: tratamiento posterior tras la operación de hallux valgus y la terapia del hallux rigidus que conserva la articulación (en alemán). meliva.de
  12. Klinik Impuls Wetzikon, Dr. med. Rolf Luginbühl: hallux rigidus (en alemán). klinik-impuls.ch
  13. Helios ENDO-Klinik Hamburg, Dr. med. Christian Gauck: hallux rigidus (en alemán). helios-gesundheit.de
  14. Gelbe Liste Pharmindex: hallux rigidus, frecuencia, edad de aparición y proporción entre sexos (en alemán). gelbe-liste.de

Fecha de las fuentes: 9 de octubre de 2026 para las fuentes del original y 27 de octubre de 2026 para la fuente 5 (SEMCPT). Las fuentes de internet se consultaron en esas fechas; los estudios están enlazados a PubMed.